Formación de células sanguíneas

Formación de las células sanguíneas


La médula ósea roja es un tejido conectivo altamente vascularizado que se encuentra casi exclusivamente en el esqueleto axial.

Esqueleto axial y los conjuntos de huesos que lo constituyen.


En ella hay células madre pluripotenciales, que dan origen a las células sanguíneas, pero también dan origen a macrófagos, a células reticulares, a mastocitos, a adipocitos, a osteoblastos, a condroblastos, y a células musculares.

Para formar células sanguíneas, las células madre pluripotenciales producen dos tipos de células madres: mieloides y linfoides.

Las mieloides se desarrollan en la médula ósea roja, mientras que las linfoides empiezan su desarrollo ahí mismo, pero lo terminan en el tejidos linfáticos, para así dar origen a linfocitos.

Una célula madre mieloide o linfoide puede diferenciarse transformándose en una célula progenitora , o bien, transformándose directamente en una célula precursora o blasto. Si una célula progenitora proviene de una célula madre mieloide, se le conoce como unidad formadora de colonias (UFC).

Las células progenitoras se diferencian transformándose en células precursoras o blastos, y después sufren varias divisiones celulares para desarrollar las diferentes células sanguíneas. 

Hematopoyesis humana omitiendo las células progenitoras.

Referencias:

Gerard J. Tortora, Bryan Derrickson. (2006). Aparato cardiovascular: la sangre. En Principios de Anatomía y Fisiología (p. 732-734). Editorial Médica Panamericana S.A. de C.V.

Imágenes tomadas de Wikipedia.

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